“Con la criminalización no se evita el aborto”
ENTREVISTA CON EL MEDICO ANIBAL FAUNDES, DEFENSOR DE LA DESPENALIZACION DE LA INTERRUPCION DEL EMBARAZO
Nacido en Chile y reconocido por su trabajo en salud sexual y reproductiva, especialmente en Brasil, Faúndes sostiene que la penalización es “ineficiente, causa graves problemas para la salud y es injusta”.
Por Mariana Carbajal
Comenzó a involucrarse con la problemática del aborto unos cincuenta años atrás, cuando era estudiante de Medicina en Chile y a las mujeres que llegaban a un hospital con signos de haber interrumpido un embarazo se las atendía sin anestesia para que sufrieran dolor, a propósito, a modo de castigo. “Con el tiempo, fui escuchando sus historias y entendiendo que, en realidad, no había ninguna razón para castigarlas, sino por el contrario, eran mucho más víctimas de las circunstancias que culpables de nada”, dice el médico Aníbal Faúndes, nacido en Chile y reconocido internacionalmente por su extenso trabajo en salud sexual y reproductiva en distintos países latinoamericanos, especialmente en Brasil, donde vive hace muchos años. Defensor de la despenalización y legalización del aborto, Faúndes dará hoy a las 15 una conferencia en el Salón Auditorio de la Cámara de Diputados, invitado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto. En una entrevista con Página/12, fundamentó su posición, respondió a los argumentos que suelen esgrimir los sectores conservadores que se oponen a una ley más liberal y contó cómo se logró en Brasil que se realicen en el sector público, sin judicializaciones, las interrupciones legales de embarazo. La criminalización del aborto “es ineficiente, causa graves problemas para la salud y es injusta”, afirmó. Y aclaró que “tan importante como cambiar la ley que lo penaliza es hacer cumplir la que ya está vigente, que prevé los abortos legales”.
Faúndes es una de las personas que más han trabajado en ese país para que se garantice el acceso a los abortos no punibles. Se graduó como médico en la Universidad de Chile, donde llegó a ser profesor titular de Obstetricia y coordinador del programa de Salud de la Mujer. Su trabajo trascendió las fronteras latinoamericanas: entre otros cargos, presidió el Comité de Recursos para la Investigación del Programa de Reproducción Humana de la OMS. A los 79 años, es un referente en la región y encabeza el grupo de trabajo para la Prevención del Aborto Inseguro de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO).
–¿Por qué se involucró con la problemática del aborto? Muchos médicos prefieren no meterse con el tema.
–Comencé a sensibilizarme con el tema del aborto cuando todavía era estudiante de Medicina, tenía que hacer mi práctica de urgencia, y en el área donde estaba había muchos abortos en esa época. Como el jefe de turno sabía que me interesaba por la ginecología, lo más práctico que encontró fue que cada vez que llegaba a mi turno a las 18.30 me mandaba a la sala de raspado. Y yo me quedaba haciendo curetajes hasta las 9 de la noche, en que terminaba el turno. En esa época, era el año 1954, se juzgaba que la mujer que tenía un aborto era provocado, que era una criminal que había matado a su hijo, sin ningún justificativo, y que por lo tanto había que castigarla haciendo que le doliera mucho y entonces se hacía el curetaje sin anestesia. Si la mujer se quejaba, la auxiliar de enfermería se encargaba de decirle: “¿No te gustó? Ahora págalo”. Con el tiempo yo fui escuchando las historias de las mujeres y fui entendiendo que, en realidad, no había ninguna razón para castigarlas, sino que por el contrario eran mucho más víctimas de las circunstancias que culpables de nada.
–¿Pudo cambiar la forma de atenderlas?
–No pude cambiar las normas del lugar: seguí haciendo raspajes de la misma forma, pero me quedó en la cabeza que no podía permanecer indiferente a eso, que algo tenía que hacer para que menos mujeres tuvieran que pasar por todo ese proceso. Ahí también aprendí que muchas veces las mujeres se embarazaban porque los hombres les imponían el sexo contra su voluntad, que no tenían cómo prevenirse de un embarazo y que abortaban la mayor parte de las veces para proteger a los hijos que ya tenían o por otras razones que estaban muy lejos de ser egoístas y que no tenían por qué estar pagando por eso. Al principio creí que la planificación familiar era la respuesta a eso. Y por muchos años trabajé mucho en ese sentido. Con el tiempo me di cuenta de que la planificación familiar no era suficiente, de que nunca va a resolver el problema, porque un método puede fallar, porque hay relaciones forzadas, porque la anticoncepción no llega a todas las mujeres. Por mucho tiempo pensé que legalizar el aborto se justificaba solamente después de que ya se hubiera hecho todo lo posible por que todas las mujeres tuvieran acceso a planificación familiar.
–¿Por qué cambió de opinión?
–Con el tiempo me di cuenta de que en el fondo descriminalizar el aborto significaba que el aborto que en ese momento era inseguro pasara a ser seguro.
–Pasaron más de cincuenta años desde su primera aproximación al tema y no ha cambiado mucho en muchos países de la región en relación con el abordaje en los hospitales hacia las mujeres que abortan...
–En Chile ha cambiado bastante: ahora es mucho peor.
–¿Por qué hay resistencia?
–Hay una gran influencia religiosa. Y también es culpa de personas como yo, que no hemos trabajado tanto en aborto como lo hicimos en planificación familiar. Las cosas han cambiado en algunos países y no han cambiado en otros. En Brasil, por ejemplo, hemos conseguido a lo largo de los años que los médicos estén muy de acuerdo en que la ley tiene que ser mucho más permisiva de lo que es.
–¿En qué circunstancias está despenalizado en Brasil?
–Si hay riesgo en la vida de la mujer y en casos de violación.
–¿Se cumple la ley?
–En este momento casi en la mitad del país se está cumpliendo con la ley. En 2006 había más de 800 hospitales que decían que hacían interrupción legal de embarazo. Y creo que esa cifra se puede haber multiplicado por diez. El gobierno brasileño está empeñado en hacer accesible el aborto legal. Para eso, el Ministerio de Salud normatizó el aborto por violación.
–¿Cómo lo hizo?
–A través de la Norma para la Atención Integral de la Mujer o la Adolescente que sufre Violencia Sexual. Incluye la atención inmediata después de la violencia y la interrupción del embarazo en caso de que se embarace y no quiera continuar con la gestación. La primera norma fue del año 1998 y establecía que la mujer tenía que hacer la denuncia en el cuartel de policía. Después se modificó en 2003, diciendo que bastaba con que la mujer lo declarara en el hospital y quedara registrado con su firma en la historia clínica.
–¿Esa disposición no generó la reacción de los médicos planteando que quedaban desprotegidos ante la eventualidad de que la mujer pudiera mentir sobre la violación?
–La norma justamente es la que da seguridad.
–¿Qué status tiene la norma?
–Es una resolución del Ministerio de Salud.
–¿Con la norma se allanó el camino para garantizar el acceso a los abortos no punibles?
–Con la norma y con un trabajo de hormiga. Una norma no basta, es necesario trabajar hospital por hospital. Y no se trata sólo de trabajar con el director, sino con todo el personal, discutir el problema, mostrar por qué se tiene que cumplir con la norma, qué es lo que cambia y qué no cambia, sensibilizarlo, hasta que se consiga finalmente que empiecen a realizar interrupciones del embarazo de acuerdo con la ley.
–¿Cuáles son sus fundamentos para defender la despenalización y legalización del aborto?
–Desde el punto de vista de la salud, es muy claro que si se quiere reducir todos los daños de la mortalidad por aborto, la medida más efectiva es descriminalizarlo. Está perfectamente demostrado. En realidad, tengo tres razones. El argumento más importante tiene que ver con que criminalizar el aborto es muy eficiente para aumentar los sufrimientos, las muertes, las complicaciones, la enfermedad, el costo para la salud, para la familia y para el país. El segundo argumento es que es ineficiente: por una ley que prohíbe el aborto las mujeres no dejan de abortar. Todos los datos muestran que criminalización o no criminalización no es lo que determina que la mujer aborte o no lo haga. Y el tercer elemento tiene que ver con la justicia social. Es la típica ley que se aplica a las personas más pobres y más vulnerables. Esa ley no funciona para los que tienen poder. Para mí no funciona. Yo no tengo ningún problema si una nieta mía se embaraza de acceder a un aborto seguro. Estoy completamente convencido de que no se puede continuar con las características de la legislación actual en América latina. Pero tan importante como cambiar la ley es hacer cumplir la que ya está vigente y prevé abortos no punibles.
–Hace dos semanas, el Consejo Superior de la UBA aprobó una resolución por la que expresó su apoyo a la despenalización del aborto y reclamó un inmediato debate en el Congreso. Sólo se abstuvo el decano de Medicina y votó en contra un representante del claustro docente, que es médico. Plantearon que se habían formado para defender la vida. A usted, que también es médico, ¿no le genera una controversia?
–Claro que genera una controversia. Hasta entiendo a esos dos colegas. Pero también entiendo que ellos no comprenden que la solución para ese problema, de querer defender la vida, no está en criminalizar a la mujer que se quiere hacer un aborto. Si ellos realmente están en contra del aborto, tienen que luchar por la educación en sexualidad responsable desde la educación primaria y para que ninguna mujer tenga dificultades de acceso a los métodos anticonceptivos más eficaces, porque ésas son las medidas que van a permitir que ese aborto no ocurra.
–¿Existe, como sostienen grupos antiderechos, el llamado trauma post aborto?
–Durante su gobierno, (el ex presidente George) Bush (hijo) le encargó al ministro de Salud de los Estados Unidos que reuniera evidencias de que existía ese trauma post aborto. La conclusión del cirujano general fue que no existía. Eso no significa que ninguna mujer que se provoca un aborto no tenga después trastornos psicológicos, depresión, pero no hay diferencia en cuanto a la frecuencia con que ocurre ese tipo de situaciones después de un aborto o después de un parto de un embarazo no deseado. Pero ese efecto negativo se presenta sobre todo con dos circunstancias: cuando no es la mujer la que decide el aborto, sino que lo hace presionada por otras fuerzas sociales alrededor de ella y cuando el ambiente es condenatorio. No por el aborto en sí mismo.
–El mensaje culpabilizador de la jerarquía católica contribuye a que puedan sentirse mal...
–Muchas mujeres lo solucionan diciendo: “Yo sé que Dios me entiende, a pesar de que el cura me está diciendo eso y sabe por qué yo quedé embarazada y sabe por qué lo interrumpí”.
–En su libro El drama del aborto plantea la necesidad de alcanzar un consenso social en torno del tema. ¿Cree que es posible?
–No creo que sea posible que todo el mundo esté de acuerdo en todo, pero sí que las personas se concienticen en determinadas posiciones. Por ejemplo, creo que nunca nos vamos a poner de acuerdo con la edad gestacional límite en que debería permitirse el aborto. Pero cada vez se está entendiendo que criminalizar a la mujer que aborta no es el camino para combatir los abortos.
Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-151916-2010-08-24.html
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miércoles, 25 de agosto de 2010
miércoles, 24 de febrero de 2010
NOTICIA: ESPAÑA APRUEBA LEY DE ABORTO
España aprobó en forma definitiva su nueva ley del aborto
El Senado aceptó la interrupción libre del embarazo hasta la semana 14. Además, permite que menores 16 y 17 años accedan a esta práctica.
El Senado español aprobó el miércoles la reforma de la ley del aborto, que autoriza la interrupción libre del embarazo hasta la semana 14 y que ha chocado con una oposición frontal de la Iglesia Católica y los partidos conservadores.
El texto ,aprobado primero en el Congreso y ahora en el Senado, eliminó la calificación de aborto como delito y lo convirtió en un derecho. Además, superó el trámite de la cámara alta sin una sola modificación, con lo que no deberá ser ratificado de nuevo por el Congreso. La normativa impulsada por el gobierno socialista entrará en vigor dentro de cuatro meses.
La nueva ley autoriza el aborto libre hasta la semana 14 y la interrupción voluntaria hasta la semana 22 en caso de que el médico diagnostique un riesgo serio para la vida del bebé o la madre. Uno de los puntos más controvertidos es el que permite abortar a las menores de 16 y 17 años sin consentimiento paterno.
La senadora y número tres de los socialistas, Leire Pajín, aseguró que España salda una vieja deuda que la sociedad había contraído con las mujeres. “Las mujeres que no compartan la norma no harán uso de ella, pero las que quieran hacerlo no podemos ni debemos impedírselo”, dijo Pajín durante su intervención.
http://peru21.pe/noticia/419167/espana-aprobo-forma-definitiva-su-nueva-ley-aborto
El Senado aceptó la interrupción libre del embarazo hasta la semana 14. Además, permite que menores 16 y 17 años accedan a esta práctica.
El Senado español aprobó el miércoles la reforma de la ley del aborto, que autoriza la interrupción libre del embarazo hasta la semana 14 y que ha chocado con una oposición frontal de la Iglesia Católica y los partidos conservadores.
El texto ,aprobado primero en el Congreso y ahora en el Senado, eliminó la calificación de aborto como delito y lo convirtió en un derecho. Además, superó el trámite de la cámara alta sin una sola modificación, con lo que no deberá ser ratificado de nuevo por el Congreso. La normativa impulsada por el gobierno socialista entrará en vigor dentro de cuatro meses.
La nueva ley autoriza el aborto libre hasta la semana 14 y la interrupción voluntaria hasta la semana 22 en caso de que el médico diagnostique un riesgo serio para la vida del bebé o la madre. Uno de los puntos más controvertidos es el que permite abortar a las menores de 16 y 17 años sin consentimiento paterno.
La senadora y número tres de los socialistas, Leire Pajín, aseguró que España salda una vieja deuda que la sociedad había contraído con las mujeres. “Las mujeres que no compartan la norma no harán uso de ella, pero las que quieran hacerlo no podemos ni debemos impedírselo”, dijo Pajín durante su intervención.
http://peru21.pe/noticia/419167/espana-aprobo-forma-definitiva-su-nueva-ley-aborto
martes, 19 de enero de 2010
La ciencia mexicana ante el aborto: Javier Flores
La ciencia mexicana ante el aborto
Javier Flores
Apenas iniciado el nuevo año, la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) hizo público un pronunciamiento en el que se refiere explícitamente a la decisión de los congresos de 18 entidades federativas del país por la que se penaliza el aborto. No se trata de un asunto menor. La principal organización científica del país fija su postura, y llama a los organismos políticos y jurídicos con competencia en este caso, así como a la sociedad en su conjunto, a reflexionar sobre las consecuencias de estos hechos ... y a detenerlos a tiempo, antes de que lleven al país a etapas de confrontación que a todos dañarían”.
Esta postura es de la mayor importancia, pues en las decisiones adoptadas en los 18 estados, cuyos legisladores han estado guiados por la Iglesia católica, se ha argumentado que, desde un punto de vista científico, la persona es tal desde el momento de la concepción o la fecundación. Es decir, es esta Iglesia la que habla en nombre de la ciencia, pero no son los propios científicos los que piensan de esta manera. Se trata claramente de una usurpación.
El comunicado señala que, desde el punto de vista científico, la definición de la vida y de la persona que ha estado presente en las reformas de los estados, con el apoyo expreso de líderes religiosos, es “simplista, arbitraria y poco informada”. El documento señala: “El efecto inmediato de dichas reformas consiste en penalizar el aborto, convirtiendo, contra toda lógica, en delincuentes a las mujeres que toman tal decisión por razones respetables y, en último caso, en uso de su legítimo derecho a decidir sobre cuestiones que atañen a su propio cuerpo y a su dignidad personal”.
Es importante observar que quienes firman el comunicado de la AMC son y han sido representantes indiscutibles de la comunidad científica del país. Además de su actual presidenta, la doctora Rosaura Ruiz, suscriben estos planteamientos 16 ex presidentes de ese organismo: Francisco G. Bolívar Zapata, José Antonio de la Peña, René Drucker Colín, Jorge Flores Valdés, Mauricio Fortes Besprosvani, Carlos Gual Castro, Ismael Herrera Revilla, Juan Pedro Laclette San Román, Adolfo Martínez Palomo, Raúl Ondarza Vidaurreta, Octavio Paredes López, Antonio Peña Díaz, Daniel Reséndiz Núñez, Pablo Rudomín Zevnovaty, José Sarukhán Kermez y Guillermo Soberón Acevedo.
Todos ellos son grandes científicos mexicanos. Entre los firmantes se encuentran dos galardonados con el Premio Príncipe de Asturias: Bolívar Zapata y Rudomín; dos ex rectores de la UNAM: Sarukhán y Soberón, el último además, ex secretario de Salud; Martínez Palomo, quien preside nada menos que el Comité de Bioética de la UNESCO y actualmente encabeza el Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia de la República; Laclette, actual coordinador del Foro Consultivo Científico y Tecnológico, y Reséndiz, ex director del Consejo Nacional de Ciencia y tecnología. Cinco de los firmantes son miembros de El Colegio Nacional, y más de la mitad han recibido el Premio Nacional de Ciencias.
El pronunciamiento es apabullante. Yo no sé en qué agujero se van a meter los representantes de la Iglesia católica que en México hablan en nombre de la ciencia. Los herederos de quienes en la Edad Media y el Renacimiento llevaron a la hoguera a los protocientíficos y obligaron a Galileo a retractarse de sus descubrimientos. Los que se apoyan ahora en la autoridad de médicos conservadores y en algunas maestras de embriología, a quienes no les queda ya más remedio que dar la cara abiertamente y reconocer que obedecen los lineamientos, no de la ciencia, sino de una potencia extranjera: el Vaticano.
La manifestación de la AMC es muy oportuna, pues además se produce en el momento en que la Suprema Corte de Justicia de la Nación decide si ejerce su capacidad de atracción sobre los recursos de amparo que han sido interpuestos por mujeres en algunos estados de la República en los que esta aberración se ha producido, como en el caso de Jalisco. Habrá que ver cómo reacciona la Corte, pues después de su histórica decisión en la que declaró constitucionales las reformas en el Distrito Federal que despenalizan el aborto, ha sufrido cambios en su composición.
Como sea, el pronunciamiento de los representantes de la comunidad científica de México constituye una pieza de enorme valor que difícilmente puede ser ignorada, pues deja en claro, de una vez por todas, cuál es la postura de la ciencia mexicana en torno a este debate.
José-Luis Maldonado-Rivera, Ph. D.
Investigador, Grupo de Propiedades Ópticas de la Materia (GPOM)
División de Fotónica
Centro de Investigaciones en Óptica A.C. (CIO)
Loma del Bosque # 115, Col. Lomas del Campestre,
C.P. 37150, León Guanajuato, México
E. mail: jlmr@cio.mx
Fax: (52 477) 441 4209
Tels.: (52 477) 441 4200, exts. 265, 307 y 291
www.cio.mx
Javier Flores
Apenas iniciado el nuevo año, la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) hizo público un pronunciamiento en el que se refiere explícitamente a la decisión de los congresos de 18 entidades federativas del país por la que se penaliza el aborto. No se trata de un asunto menor. La principal organización científica del país fija su postura, y llama a los organismos políticos y jurídicos con competencia en este caso, así como a la sociedad en su conjunto, a reflexionar sobre las consecuencias de estos hechos ... y a detenerlos a tiempo, antes de que lleven al país a etapas de confrontación que a todos dañarían”.
Esta postura es de la mayor importancia, pues en las decisiones adoptadas en los 18 estados, cuyos legisladores han estado guiados por la Iglesia católica, se ha argumentado que, desde un punto de vista científico, la persona es tal desde el momento de la concepción o la fecundación. Es decir, es esta Iglesia la que habla en nombre de la ciencia, pero no son los propios científicos los que piensan de esta manera. Se trata claramente de una usurpación.
El comunicado señala que, desde el punto de vista científico, la definición de la vida y de la persona que ha estado presente en las reformas de los estados, con el apoyo expreso de líderes religiosos, es “simplista, arbitraria y poco informada”. El documento señala: “El efecto inmediato de dichas reformas consiste en penalizar el aborto, convirtiendo, contra toda lógica, en delincuentes a las mujeres que toman tal decisión por razones respetables y, en último caso, en uso de su legítimo derecho a decidir sobre cuestiones que atañen a su propio cuerpo y a su dignidad personal”.
Es importante observar que quienes firman el comunicado de la AMC son y han sido representantes indiscutibles de la comunidad científica del país. Además de su actual presidenta, la doctora Rosaura Ruiz, suscriben estos planteamientos 16 ex presidentes de ese organismo: Francisco G. Bolívar Zapata, José Antonio de la Peña, René Drucker Colín, Jorge Flores Valdés, Mauricio Fortes Besprosvani, Carlos Gual Castro, Ismael Herrera Revilla, Juan Pedro Laclette San Román, Adolfo Martínez Palomo, Raúl Ondarza Vidaurreta, Octavio Paredes López, Antonio Peña Díaz, Daniel Reséndiz Núñez, Pablo Rudomín Zevnovaty, José Sarukhán Kermez y Guillermo Soberón Acevedo.
Todos ellos son grandes científicos mexicanos. Entre los firmantes se encuentran dos galardonados con el Premio Príncipe de Asturias: Bolívar Zapata y Rudomín; dos ex rectores de la UNAM: Sarukhán y Soberón, el último además, ex secretario de Salud; Martínez Palomo, quien preside nada menos que el Comité de Bioética de la UNESCO y actualmente encabeza el Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia de la República; Laclette, actual coordinador del Foro Consultivo Científico y Tecnológico, y Reséndiz, ex director del Consejo Nacional de Ciencia y tecnología. Cinco de los firmantes son miembros de El Colegio Nacional, y más de la mitad han recibido el Premio Nacional de Ciencias.
El pronunciamiento es apabullante. Yo no sé en qué agujero se van a meter los representantes de la Iglesia católica que en México hablan en nombre de la ciencia. Los herederos de quienes en la Edad Media y el Renacimiento llevaron a la hoguera a los protocientíficos y obligaron a Galileo a retractarse de sus descubrimientos. Los que se apoyan ahora en la autoridad de médicos conservadores y en algunas maestras de embriología, a quienes no les queda ya más remedio que dar la cara abiertamente y reconocer que obedecen los lineamientos, no de la ciencia, sino de una potencia extranjera: el Vaticano.
La manifestación de la AMC es muy oportuna, pues además se produce en el momento en que la Suprema Corte de Justicia de la Nación decide si ejerce su capacidad de atracción sobre los recursos de amparo que han sido interpuestos por mujeres en algunos estados de la República en los que esta aberración se ha producido, como en el caso de Jalisco. Habrá que ver cómo reacciona la Corte, pues después de su histórica decisión en la que declaró constitucionales las reformas en el Distrito Federal que despenalizan el aborto, ha sufrido cambios en su composición.
Como sea, el pronunciamiento de los representantes de la comunidad científica de México constituye una pieza de enorme valor que difícilmente puede ser ignorada, pues deja en claro, de una vez por todas, cuál es la postura de la ciencia mexicana en torno a este debate.
José-Luis Maldonado-Rivera, Ph. D.
Investigador, Grupo de Propiedades Ópticas de la Materia (GPOM)
División de Fotónica
Centro de Investigaciones en Óptica A.C. (CIO)
Loma del Bosque # 115, Col. Lomas del Campestre,
C.P. 37150, León Guanajuato, México
E. mail: jlmr@cio.mx
Fax: (52 477) 441 4209
Tels.: (52 477) 441 4200, exts. 265, 307 y 291
www.cio.mx
miércoles, 14 de octubre de 2009
Nuevos datos sobre aborto
http://www.guttmacher.org/pubs/IB_AWW-Latin-America-ES.pdf
La tasa de abortos en el mundo cae gracias a la expansión de anticonceptivos
EFE - 13/10/2009 16 : 05
La mejora de los programas de planificación familiar y la relajación de las leyes, el número de abortos en el mundo se redujo en un 9 por ciento entre 1995 y 2003, según un estudio presentado hoy por el Instituto Guttmacher en Londres.
Bajo el título "El aborto a nivel mundial: Una década de progreso desigual", el informe señala que esa tendencia positiva se ha detectado tanto en los países desarrollados como en aquellos en vías de desarrollo, excepto en África, que sigue siendo un asunto pendiente en materia reproductiva.
En opinión de la directora ejecutiva del Instituto Guttmacher, Sharon Camp, la conclusión principal que ha de extraerse del estudio es que "dar a las mujeres los medios necesarios para decidir por ellas mismas cuándo quedarse embarazadas reduce la incidencia de los embarazos no deseados y, por tanto, el número de abortos".
A nivel global, el dato más positivo es que el número de intervenciones para interrumpir voluntariamente el embarazo pasó de 45,5 millones en 1995 a 41,6 millones en 2003, una reducción que los investigadores atribuyen, además de a la expansión del uso de distintos métodos anticonceptivos, a la progresiva liberalización de las leyes sobre el aborto en los últimos 15 años.
Sin embargo, preocupa especialmente que casi un 50 por ciento de los abortos practicados en 2003 se incluyen dentro de los denominados "clandestinos", es decir, no contaron con la supervisión ni las garantías médicas adecuadas.
Según el estudio, cada año mueren en el mundo 70.000 mujeres al tratar de poner fin a su gestación por métodos poco o nada ortodoxos, en los que muchas veces es la propia implicada la encargada de provocarse el aborto.
Este tipo de prácticas se dan sobre todo en Latinoamérica y África, dos zonas geográficas en las que la ley es especialmente dura en este sentido y que, en algunos casos, no permite el aborto ni siquiera para salvar la vida de la madre.
Este es el caso de El Salvador y Nicaragua, dos de los tres únicos países del mundo que durante los últimos 15 años han endurecido la legislación sobre el aborto hasta prohibirlo bajo cualquier circunstancia.
El tercer país en cuestión es Polonia, que en 1997 reforzó la ley del aborto y permite la interrupción del embarazo con condiciones (malformación del feto, violación y riesgo para la madre), un recurso muy extendido en los países desarrollados, a medio camino entre la prohibición absoluta y su total liberalización.
En este amplio espectro se encuentra en estos momentos España, a la espera de la aprobación definitiva de la nueva Ley del Aborto, que establece la libre interrupción de la gestación hasta la semana 14 y sitúa en 16 la mayoría de edad para decidir si llevarlo o no a cabo y que ha suscitado en los últimos meses duras críticas por parte de los sectores más conservadores del país.
En este sentido, la doctora Kelly Culwell, asesora de la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF) mostró su apoyo a la reforma y explicó a Efe que "cualquier ley que haga más fácil y rápido el recurso al aborto seguro es buena".
"Las leyes restrictivas sólo consiguen retrasar el proceso y hacer que el número de abortos durante el segundo trimestre se incremente, lo que supone un mayor riesgo para la salud de la madre", indicó Culwell.
Además, en su opinión, la nueva ley evitará que muchas jóvenes se vean obligadas a huir a otros países para ser intervenidas, dando alas al conocido como "turismo abortista".
En cualquier caso, la directora del Instituto Guttmacher asegura que el avance registrado en los últimos años en la mayor parte del mundo "es muy modesto en relación a lo que se puede alcanzar con una mayor inversión en políticas de planificación familiar".
Por ello, reclama que legisladores, servicios sociales y sanitarios, empresas farmacéuticas y educadores pongan su grano de arena en un delicado asunto que amenaza la vida y la libertad sexual de millones de mujeres cada año.EFE avh/jr/ma
La tasa de abortos en el mundo cae gracias a la expansión de anticonceptivos
EFE - 13/10/2009 16 : 05
La mejora de los programas de planificación familiar y la relajación de las leyes, el número de abortos en el mundo se redujo en un 9 por ciento entre 1995 y 2003, según un estudio presentado hoy por el Instituto Guttmacher en Londres.
Bajo el título "El aborto a nivel mundial: Una década de progreso desigual", el informe señala que esa tendencia positiva se ha detectado tanto en los países desarrollados como en aquellos en vías de desarrollo, excepto en África, que sigue siendo un asunto pendiente en materia reproductiva.
En opinión de la directora ejecutiva del Instituto Guttmacher, Sharon Camp, la conclusión principal que ha de extraerse del estudio es que "dar a las mujeres los medios necesarios para decidir por ellas mismas cuándo quedarse embarazadas reduce la incidencia de los embarazos no deseados y, por tanto, el número de abortos".
A nivel global, el dato más positivo es que el número de intervenciones para interrumpir voluntariamente el embarazo pasó de 45,5 millones en 1995 a 41,6 millones en 2003, una reducción que los investigadores atribuyen, además de a la expansión del uso de distintos métodos anticonceptivos, a la progresiva liberalización de las leyes sobre el aborto en los últimos 15 años.
Sin embargo, preocupa especialmente que casi un 50 por ciento de los abortos practicados en 2003 se incluyen dentro de los denominados "clandestinos", es decir, no contaron con la supervisión ni las garantías médicas adecuadas.
Según el estudio, cada año mueren en el mundo 70.000 mujeres al tratar de poner fin a su gestación por métodos poco o nada ortodoxos, en los que muchas veces es la propia implicada la encargada de provocarse el aborto.
Este tipo de prácticas se dan sobre todo en Latinoamérica y África, dos zonas geográficas en las que la ley es especialmente dura en este sentido y que, en algunos casos, no permite el aborto ni siquiera para salvar la vida de la madre.
Este es el caso de El Salvador y Nicaragua, dos de los tres únicos países del mundo que durante los últimos 15 años han endurecido la legislación sobre el aborto hasta prohibirlo bajo cualquier circunstancia.
El tercer país en cuestión es Polonia, que en 1997 reforzó la ley del aborto y permite la interrupción del embarazo con condiciones (malformación del feto, violación y riesgo para la madre), un recurso muy extendido en los países desarrollados, a medio camino entre la prohibición absoluta y su total liberalización.
En este amplio espectro se encuentra en estos momentos España, a la espera de la aprobación definitiva de la nueva Ley del Aborto, que establece la libre interrupción de la gestación hasta la semana 14 y sitúa en 16 la mayoría de edad para decidir si llevarlo o no a cabo y que ha suscitado en los últimos meses duras críticas por parte de los sectores más conservadores del país.
En este sentido, la doctora Kelly Culwell, asesora de la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF) mostró su apoyo a la reforma y explicó a Efe que "cualquier ley que haga más fácil y rápido el recurso al aborto seguro es buena".
"Las leyes restrictivas sólo consiguen retrasar el proceso y hacer que el número de abortos durante el segundo trimestre se incremente, lo que supone un mayor riesgo para la salud de la madre", indicó Culwell.
Además, en su opinión, la nueva ley evitará que muchas jóvenes se vean obligadas a huir a otros países para ser intervenidas, dando alas al conocido como "turismo abortista".
En cualquier caso, la directora del Instituto Guttmacher asegura que el avance registrado en los últimos años en la mayor parte del mundo "es muy modesto en relación a lo que se puede alcanzar con una mayor inversión en políticas de planificación familiar".
Por ello, reclama que legisladores, servicios sociales y sanitarios, empresas farmacéuticas y educadores pongan su grano de arena en un delicado asunto que amenaza la vida y la libertad sexual de millones de mujeres cada año.EFE avh/jr/ma
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